jueves, 28 de julio de 2016

Respirando

Eres un pez saltando en el aire, cayendo al vacío e intentas respirar aire. Has salido de tu cómoda pecera y ahora ni tan siquiera puedes respirar. Y no se debe a que estés sufriendo la caída. Sabes que vas a caer eventualmente y lo aceptas como consecuencia de las decisiones que has tomado. Ahora necesitas seguir vivo en tu nuevo ambiente.

No se trata de luchar para sobrevivir. Todo a tu alrededor está cambiando a pasos agigantados y tú ahora lo aceptas, aunque sigue superándote. Sencillamente quieres empezar a conocer mejor tu nuevo hábitat, así que empiezas por respirar. Al principio es costoso. Tus branquias no están hechas para respirar ese nuevo aire tan poco denso, sino el agua donde vivías. Con cada nueva bocanada sientes como dentro de ti algo empieza a crecer, nuevas herramientas que te van a ser útiles en tu nueva vida. Empiezas a ser consciente de tu nueva realidad. De hecho no es nada nuevo, siempre había estado allí, pero preferías permanecer ignorándolo, porque hasta ese momento no te había hecho falta.

Recuerda, tienes todas las herramientas necesarias para tu nueva vida, aunque lo ignores. Simplemente párate, respira, habita tu cuerpo, siente y observa que sucede en él. Y disfruta tu nueva zona de confort.

No hay comentarios:

Publicar un comentario